Johnny Hoogerland: "Pedalea sin pensar"

Nos lo pedisteis y aquí esta, nuestro pequeño ‘homenaje’, si es que podemos llamarlo así, a Johnny ‘el bárbaro’ Hoogerland.

Vayámonos al pasado chicos, al año 2009, y para ser más concretos, a la Vuelta a España de ese mismo año …¿Porque?, pues muy fácil, ese año un pequeño ciclista holandés, con pocos kilómetros sobre la chepa y 26 años, sí, pocos…pues este intrépido caballero apenas llevaba unos meses en la máxima categoría tras cuatro años vagando por equipos de menor categoría en su país…pero como iba diciendo, este intrépido aventurero, el personaje principal de nuestra pequeña historia, cumplía un sueño, debutar en su primera gran vuelta, tras un año cargado de alegrías (En el que hasta se llevó etapa y general en la Driedaagse van West-Vlaanderen ), y solo una cosa más que añadir…¡Que bueno que viniste Johnny! 

Vaya Vuelta que se marco el holandés, fuga tras fuga, ataque tras ataque, se labraba un nombre en profesionales, y lo mejor de todo…no era le tipico corredor al que cazaban y se dejaba ir…¡Para nada! Johnny aguantaba, sacaba la lengua y llegaba entre los mejores…tanto que debutó con un 12º puesto en la general y una agradable sensación para el mundo ciclista en general…¿Quién no recuerda aquellas caras de Johnny Hoogerland subiendo medio asfixiado y con el hígado a más no poder?.

Y si por si no fuera poco, acababa el año haciendo un más que meritorio puesto en ‘Il Lombardia’, solo superado por Kolobnev, Paolini, Samu y Gilbert… El ciclismo holandés había encontrado una perla…o eso parecía.


Ya en 2010, Johnny bajó notablemente su nivel, no daba ese salto que el ciclismo holandés y Vacansoleil le pedían, y pese a debutar con un 2º puesto en el GP de la Marsellesa, el año no era del todo bueno para Hoogerland, que a la par que dejaba algún destello de calidad, no aparecía en otras carreras. 

En 2011 vuelve a su terreno, a donde él parece que se encontraba cómodo, corre el Giro d’Italia, y da bastantes demostraciones de calidad y sobretodo de locura, como atacar a 100 kilómetros de meta para cazar a una fuga que te sacaba 5 minutos, cazarla y que justo te cace el pelotón…pero amigos, esa era la esencia de nuestro amigo ‘el barbaro’ Johnny; no pensar, sí pedalear. En ese mismo año ocurre algo que marcaría la carrera deportiva, sin ninguna duda de Hoogerland, el holandés se gana un puesto en el Tour de Francia tras su gran prueba en Italia, de nuevo da de que hablar en las fugas, pero… nos quedamos con un dato, queda 9º en la clasificación de la montaña, parece que no es un puesto muy…llamativo, pero…esa clasificación, esa relación de amor que se había formado entre ellos, daría de que hablar. 
Seguro que todos recordamos aquella etapa, si…Hoogerland acaba de perder el día anterior el maillot de la montaña, aquel que tanto le había costado lograr, y allí estaba, en la fuga…con Flecha, Casar o Luis León entre otros, una fuga que además llegaría a meta. Johnny conseguía ser virtual portador del maillot de la montaña, y ya tenia algo seguro, ese día subiría al podium para recoger el maillot de puntos rojos…pero, no iba a ser un buen día para el bueno de Hoog, que tras una caída (culpa todo hay que decirlo de un coche), y posterior choque contra una valla de alambre de espino, Johnny quedaba totalmente ‘out’ para luchar por nada durante ese Tour. A mí, personalmente, aquella imagen de Hoogerland subiendo al podium entre lagrimas, sabiendo que no iba a poder luchar por aquel maillot que tanto le había costado lograr, que ya no cumpliría su sueño, me marcó mucho, e imagino que a muchos de los que leáis este articulo, también. 


Se acababa el año, y a Johnny Hoogerland se le cerraban aquellas heridas, levantaba la cabeza y le quería demostrar al mundo que podía seguir luchando, que nadie podía con él, que el holandés era…como ya hemos dicho ‘el barbaro’, un hombre respetable en el pelotón. 

2012 no sería un gran año para él, transición pura y dura, las piernas estaban pero la cabeza le hacía pensar en lo que había podido ser aquella carrera. Pese a todo, estaba en la salida del Tour de aquel año, en Liège, con el maillot de los lunares entre ceja y ceja, pero… no pudo ser, las fugas llegaban pero los puntos no, se quedaría el 52º de aquella clasificación y con un sabor de boca bastante malo.

Llegaba 2013, para mí, un año en el que Hoogerland volvió a demostrar que si hay un ciclista más duro que todos los demás es él, es Johnny. Esto que os cuento ocurría el 4 de Febrero, en España, en Villajoyosa, un coche atropellaba al ciclista holandés en un entrenamiento y se temía por su vida. Finalmente el diagnóstico no acabó siendo tan grave, y suena mal decirlo cuando lo que le ocurrió fue lo siguiente: cinco costillas fracturadas, huesos de su columna rotos y el hígado magullado. Se temía por su carrera deportiva, pero Hoogerland al menos, seguía con vida. Pese a que los primeros comunicados hablaban de al menos una temporada sin ciclismo para él, Johnny se negaba a pensar que esto fuese así y…¡Solo 3 meses y medio después de su accidente ya estaba de nuevo en competición! Poco a poco fue cogiendo ritmo, hasta que volvió a pasar otro hecho histórico en su carrera…. ¡Hoogerland se proclamaba campeón de holanda!.
Correría de nuevo la Vuelta y el Tour de Francia, como no, con alguna fuga de por medio, pero la temporada no daba más para Hoogerland, que incluso no llegó a acabar la Vuelta. 


Con las cartas sobre la mesa llegaba la temporada 2014, con un cambio considerable para él, el Vacansoleil desaparecía y Johnny se buscaba las castañas en territorio hostil, se adentraba en el equipo italiano de Gianni Salvio, auténtica dinamita la relación entre ambos, todo apuntaba a un año o muy bueno o muy malo de Hoogerland, pero obviamente sin punto medio.
Y así llegaron las cosas hasta este Giro D’Italia, Johnny no se había dejado ver en toda la temporada…¡Absolutamente en toda la temporada! Pero el aficionado de a pie le esperaba en, ni una ni dos, si no innumerables fugas. Por varios motivos, primero: Era Johnny Hoogerland, segundo: corría en un equipo italiano y tercero: necesitaba demostrar al mundo que seguía compitiendo. Pero no, no fue así, el giro ha acabado y no hemos visto en ninguna fuga a Johnny, y tampoco es que haya estado muy arriba en las etapas, pues su mejor puesto es un 64º puesto en la cronoescalada a la Cima Grappa. 
Bien podemos justificarlo con que corrió ‘tocado’ tras su caída en Montecassino, pero no fue el único que cayo aquel día al suelo, y muchos otros acabaron peor esa etapa y luego se dejaron ver, véase el caso de Diego Rosa que apenas podía apoyar la pierna derecha, acabó el Giro e incluso fue ofensivo en la etapa de Vall Martello. 


Mala nota para Johnny en este Giro, muy mala, pero ojalá nos leas, ojalá, y vuelvas a ser quien fuiste, aquel que no se perdía una fuga, y prefería que el viento le diese de cara, Johnny por favor, pedalea, no uses la cabeza.

Escrito por:
@Sergioporquesi
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